Muchos padres se preguntan: ¿ Merece la pena
empastar los dientes de leche? ¿Qué pasa si le sale una caries a mi hijo en un
diente de leche? ¿Es importante empastarlo
o cuando se le caiga ya se soluciona?
Normalmente los dientes temporales o de
leche se empiezan a caer en torno a los
seis años aproximadamente, para dar paso a los definitivos; durante los
primeros seis años de vida, los niños pueden tener una higiene deficiente de
los dientes y la boca en general, pudiendo llegar a tener caries. Pero… ¿Es
necesario empastar dichos dientes? La respuesta es, Sí, ¡Por supuesto!.
Si aparecen caries en los dientes de los niños
hay que empastarlos cuanto antes, aunque se le vayan a caer. Como en el caso de
los adultos, si la caries se extiende puede producir dolor, infección e incluso
afectar al nervio dental; en ese caso habría que realizar una pulpotomía o
pulpectomía (tratamiento de conductos en dientes temporales, conocido como
endodoncia en los adultos). Pero si las caries aparecen de forma temprana, en dientes
que aún tienen años de vida es aún más importante, pues la pérdida de un diente
de leche puede producir la pérdida del espacio que va a necesitar la siguiente
pieza definitiva. En ese caso el diente permanente puede quedar colapsado en el
hueso o salir apiñado, lo que repercutirá en la oclusión y la consiguiente posterior necesidad de un
tratamiento de ortodoncia.
Si tenéis cualquier duda nuestros
especialistas os pueden indicar el tratamiento necesario según la edad del
niño, y el estadio de erupción dentaria en el que se encuentra.
Ya sabéis que es mejor prevenir que curar,
así que… !Niños, a lavarse los dientes!
